viernes, 23 de marzo de 2018

11º Capítulo: El Cíclope








KALIM - ¿Qué ves allí delante, Kilam?

KILAM - Una montaña de formas extrañas, puntiagudas y peligrosas de escalar...

KALIM - Las mismas que veo yo, que deberán ser cruzadas para alcanzar la otra esquina de estas tierras salvajes...

KILAM - Y vencer a los monstruos que allí habitan...

KALIM - Pesados y horrorosos ??como todos los monstruos de este mundo...

(Y mientras dicen estas palabras, Manuel y todos los presentes ven como las montañas de las que hablan se levantan, bien moldeadas por los dos títeres y el pobre Sam)

KILAM - Aquí está el bosque que unos dicen encantado...

(Aparece el bosque, mientras ellos van poniendo los árboles)

KALIM - El bosque que esconde tantas historias como árboles contiene...


KILAM - ¿Y es aquí donde vive el gran Dragón que lo sabe todo?

KALIM - Sin duda, al que se debe responder con las respuestas adecuadas....

(Y justo en ese momento, les ataca un dragón imponente de los que sacan fuego por la boca. Sam debe cerrar los ojos ante aquella arremetida inesperada, pero ya Kalim y Kilam se han armado de dos bastones, y se inicia una persecución por entre el paisaje de los decorados de las montañas, hasta que, después de marear al mágico ser, consiguen meterle uno de los bastones en la boca, momento que aprovechan para zurrarlo y lanzarlo a los abismos de donde ha salido.)

(El público de títeres y el mismo Manuel aplauden excitados. Entonces, una serpiente que se había escondido asustada por las llamaradas del Dragón, se asoma y se dirige a los dos títeres)

SERPIENTE - Gracias, amigos, ¿cómo os puedo devolver el favor que me habéis hecho al salvarme de este monstruo?

KALIM - Buscamos al gran Dragón sabio que sabe dónde se esconde el Cíclope de un solo ojo...

SERPIENTE - ¿El padre de esta quimera? ¿Estáis locos? ¡Correis un peligro inmenso! ¡Si no contestáis sus preguntas como él quiere, os comerá como si fuerais dos bomboncillos!

KILAM - ¡Lo sabemos y nos la rechinfla!

SERPIENTE - Veo que sois valientes, pero si queréis encontrar al dragón, antes debéis conocer la palabra mágica.

KALIM - ¿Una palabra mágica? ... ¡Ah, eso aún me gusta más! ¿Cuál es...?

KILAM - Sí, sí, ¿cuál es, cuál es? (Preguntan los dos excitados)

SERPENT - ¡Morcilla! En esta cueva lo encontraréis, pero tened cuidado, ya que si os equivocáis en las respuestas, os zampará para postres....

(Desaparece la serpiente. Se quedan ante una gran cueva)

KALIM - ¿Es aquí donde vives, gran Dragón de la raza de los buenos?

(No se oye nada)

KILAM - Hemos de decir la palabra mágica: (ambos) ¡Morcilla!

(Se oye un profundo temblor, y sale un gran Dragón negro que saca fuego y humo por la nariz y las orejas)

DRAGÓN - ¿Quien viene a interrumpir la paz del gran dragón?

KALIM - Somos nosotros, oh gran dragón, queremos saber donde se encuentra el Cíclope de un solo ojo.

DRAGÓN - ¿Y para qué queréis al Cíclope?...

KILAM - Él sabe donde se encuentra el Secreto del Gran Vivo.

DRAGÓN - ¿El Gran Vivo? ¿Y para qué queréis vosotros este secreto, enterrado desde hace siglos en los más profundos avernos de este mundo?

KALIM - Somos Títeres, ¿no lo ves?, y si queremos vivir, hemos de resucitar a este pobre desgraciado (indicando el manipulador) que camina sobre dos patas y al que la muerte no deja en paz!

DRAGÓN - Nada detiene a la muerte, y aún menos dos títeres pequeños y ridículos como vosotros. Pero si quieres saber algo, tendréis que contestar a mis preguntas.

KILAM - ¡Pregunta, pregunta, que te responderemos como nos dé la gana!

DRAGÓN - ¿Habéis hecho daño alguna vez?

KALIM Y KILAM (juntos, alternando las palabras) - ¡Por supuesto! Cada día! ¡A todos hacemos bailar como a una peonza y con la estaca, damos palos a mansalva!

DRAGÓN - ¿Sois buenos y hacéis obras pías?

KALIM Y KILAM - No, qué va, no somos nada buenos, somos malos y embusteros, aplastamos ratas y hormigas, somos amigos de la guillotina, y no cesamos de decir mentiras.

DRAGÓN - ¿Habéis matado alguna vez?

KILAM Y KALIM - ¡Desde luego, no sólo a perros, gatos, toros y sardinas, sino a padres, madres y a nuestra tía!

DRAGÓN - ¡Basta, basta, veo que conocéis la ley del Gran Dragón! ¡No tengo más remedio que revelaros el secreto ansiado! ¡Pero tened cuidado, ya que los peligros que habéis pasado no son nada comparados con los que os esperan!

KILAM Y KALIM - Dinos, viejo dragón, el secreto del Cíclope.

DRAGÓN - Es fácil encontrar al Cíclope, pero para hacerlo hablar, su ojo le tenéis que robar. Lo encontraréis arriba en aquel volcán, ya que es muy friolero y busca sitios con estufa.

(El Dragón se va)

KALIM- ¿De qué volcán habla?

KILAM - Aquel que hay allá arriba, ¿no lo ves?

Kalima - Es verdad, como no lo había visto antes...

(Y como por encanto, hacen aparecer el decorado de un volcán en el teatrillo de títeres)

Perico Tranquilo, que lo miraba todo con los ojos abiertos como dos naranjas, exclamó:

- ¡Son muy valientes, abuelo! ¿Pero cómo saldrán con la suya?

- No lo sé, pero lo han de intentar. Lo peor, es que se encuentren con la Muerte y no sepan como esquivarla...

Y justo en ese momento, aparece la Muerte detrás de los dos títeres.

- Lo ves? Estaba seguro de que vendría. ¡Eh, cuidado, cuidado!
Así se exclamó el Aedo al ver a la Pálida acometer por sorpresa a Kalim y Kilam. Todo el público de títeres se suma a sus gritos

- ¡Cuidado, cuidado!...

(Pero Kalim y Kilam no ven al horrible esqueleto)

KALIM - Quizás sea hora de hacer trabajar a este grandullón, ¿no?

KILAM - Hace rato que le cuesta moverse...

KALIM - Es como si tuviera pereza, como si tuvieras ganas de acabar....

KILAM - Quizás con un buen cachiporrazo.... ¡Pero mira, Kalim! ....

(Ven a la Muerte)

KALIM - ¡La Vieja que nos viene a buscar! Ay, ay, ay....

(Inician una tremenda persecución. Pero la Muerte atrapa a Kalim, saca una horca y le dice que le ha llegado su hora, que ponga la cabeza en el nudo. El pobre Kalim, temblando de miedo, no acierta. Lo intenta varias veces. Harta, la Muerte le enseña cómo se hace. Y al poner la cabeza en el nudo de la horca, los dos pilluelos tiran de la cuerda, cuelgan a la Muerte y escapan a toda velocidad, mientras el público aplaude enfervorizado).

KILAM - ¡Por poco no nos pilla!

KALIM - ¡Vamos a ver al Cíclope!

(Se esconden. Sale el Cíclope del interior del volcán)

CÍCLOPE - Está oscureciendo, hum, a dormir. ¡Aquí se está calentito! Es hora de sacarme el ojo y ponerlo bajo de la cama. ¡Buenas noches!

(Esconde el ojo y se pone a roncar)

KILAM - ¡Ya lo tenemos! (Cogen el ojo)

KALIM - ¡Eh, Cíclope, ya puedes despertar, es de día!

CÍCLOPE - Eh, ¿cómo?, ¿tan rápido se ha hecho de día?,... ¿Y quién está aquí?, Mi ojo, ¡dónde está mi ojo!

KILAM - ¡Lo tenemos nosotros, viejo carcamal, y si quieres tu fanal, tienes que decirnos el Secreto del Gran Vivo!

CÍCLOPE - Malditos! (Intenta cogerlos pero no los ve) ¡Devolvedme el ojo!

KALIM - ¡El secreto a cambio del ojo!

CÍCLOPE - ¡No lo puedo decir! ¡Es un secreto muy bien guardado!

KILAM - ¡El secreto si quieres el ojo!

CÍCLOPE - Ahhhhh !!! (Rabioso ...) Os lo diré, pero no os servirá de nada, porque es una adivinanza y nadie la puede descifrar.

KALIM - ¡El secreto o la adivinanza, es igual, y te daremos el ojo!

CÍCLOPE - Si quieres el Secreto del Gran Vivo encontrar, ábrele la cabeza, métete en ella y vacíale el buche.

KILAM - ... Ábrele la cabeza, métete en ella y vacíale el buche... ¿Y eso qué significa?

CÍCLOPE - ¡El ojo!

KALIM - Te lo daremos, pero no nos fiamos de ti. ¿Como sabemos que no nos querrás atrapar y lanzarnos dentro del volcán? Pues mira, ya que te gusta tanto el calor, búscalo en su interior.

(Le echan el ojo dentro del volcán)

CÍCLOPE - ¡Ah, malditos, lo habéis echado al fondo del volcán! ¡Tardaré años en encontrarlo!

(Cíclope se mete de cabeza dentro del volcán para buscar su ojo)

KILAM - Ja, ja, ja... Con esto estará entretenido unos pocos miles de años.

KALIM - ¡Ya tenemos la adivinanza! ¡Olé, olé!

KILAM - Si, olé, olé, ¿pero qué significa?

KALIM - Ni idea, veamos... Ábrele la cabeza, métete en ella y vacíale el buche... ¿A qué se debe referir?

KILAM - El Secreto del Gran Vivo... ¿A qué vivo debemos abrirle la cabeza?

KALIM - De vivo, aquí, sólo tenemos a uno, más muerto que vivo, pero vivo a pesar de todo...

(Miran a Sam)

KILAM - ¡Pero no podemos abrirle la cabeza! Con la poca que tiene, sólo faltaría que la perdiera entera....

KALIM - Pero es lo que dice la adivinanza.

KILAM - Sí, de eso no hay duda...

KALIM - ¿Y cómo podemos abrirle la cabeza?

KILAM - Con la cachiporra, siempre lo hemos hecho así.

KALIM - Para empezar está bien. ¿Pero para vaciarle el buche...?

KILAM - Lo hacemos con una sierra, la que utilizamos para cortar maderas y construir los decorados.

KALIM - Pero antes hay que darle leña para aturdirlo...

KILAM - Sí, las cosas se hacen una detrá de otra. ¡La estaca!

KALIM - Eso. ¿Estás preparado?

KILAM - Sí, lo estoy!

KALIM - ¡Pues, a al loro, Kilam!

(Levantan la cabeza de Sam y le dan palos con la cachiporra. En vano intenta defenderse el pobre titiritero a la fuerza. Lo aturden.)

KILAM - Bueno, ya tenemos la primera parte hecha. Repasemos la adivinanza: Ábrele la cabeza, métete en ella y vacíale el buche...

KALIM - Le abrimos la cabeza. ¿Tienes la sierra?

KILAM - Aquí está.

(Le sierran el cráneo y separan la parte de arriba.)

KALIM - Hecho, ¡pero aquí no hay quien se meta!

KILAM - Está lleno de trastos...., parece la buhardilla de una abuela...

KALIM - Pues hala, a hacer espacio ¡fuera trastos!

(Van sacando objetos del interior de la cabeza de Sam: su carné de identidad, un pasaporte, una bombilla fundida, un cuchillo, una pistola, una cerveza, unos viejos sujetadores de mujer, un transistor una cajetilla de cigarrillos,....)

(El público estalla en carcajadas al ver la locura de los dos títeres)

KILAM - Ya hemos hecho un poco de limpieza. Ahora dice la adivinanza: métete en ella...

KALIM - ¡Vamos pa dentro!

KILAM - ¿Ya le hemos vaciado suficientemente el buche?

KALIM - Eso ya lo veremos cuando seamos dentro.... Anda, tú primero, Kilam...

KILAM - No, tú, Kalim...

(Uno de los dos se mete dentro, y el otro lo sigue)

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